Como dije lo festejé en Funes, con mi familia, amigos, el sol, la pileta y yo.
La pasé muy bien, mucho mejor que otros cumpleaños. Aunque puedo rescatar que no me gustó para nada que me hayan tirado dos veces a la pileta en contra de mi voluntad .. Pero bueno, fue divertido.
Mis orejas quedaron machucadas, más la derecha porque una amiga me la estrujó, literalmente.
Por primera vez en todo el verano me puse roja (Sí, nunca tomo sol).
Y bueno, comí, bebí, me divertí, etc, etc.
Algunas de las personas que invité no fueron. Otras me dejaron colgada. Otras no pudieron. Igual la pasé muy bien.
Mis mejores amigos (Marcos y Karen) me regalaron un desayuno que no pude comer porque no tenía tiempo (Tenía que estar a las 11.30 en Funes. Ellos vinieron a las 10 y ni estaba cambiada). Lo hicieron ellos, o sea, lo armaron, lo decoraron, le pusieron morfi y mis bombones favoritos (Ferrero Rocher) Ñam Ñam, Delicious. Incluido un collar hermoso y un llavero en forma de corazón.
Una amiga que hace 14 años que la conozco, junto a otras amigas muy queridas me regalaron una caja llena de chocolates y caramelos, con cartas, esmaltes (Amo los esmaltes, tengo un kilo contando todos los esmaltes en mi pieza) y un espejo re lindo.
Al final, no sé por qué estaba emocionada. Me calmé totalmente cuando llego el día de mi cumpleaños .. Soy rara, lo sé. Me gusta ser rara.
Lástima que una persona muy importante para mí no pudo estar. No fue igual para mí, ninguno de mis cumpleaños desde hace 8 años. Igualmente yo sé que estuvo ahí conmigo y sé que me dijo feliz cumpleaños y me deseo lo mejor. Sé que estuvo a mi lado.
Mis 16, ese sí que fue un cumpleaños. Digno de recordar y no tratar de olvidar.

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